Libélula.
De un color verde vivo o, incluso, rosado intenso.
Veloz aleteo de alas transparentes, diminutos
fragmentos de cristal que calienta el sol
de primavera... zumbido suave.
Vuelo bajo cual libélula. Sobrevuela mi vida,
la observo como narrador omnisciente, pero no
quiero participar... solo mirar...mi libelula rosa...
Duna del Desierto
No para de observar hasta,
que ve que afrontando
el vuelo contrario tambien
se avanza.
Rosa Hazul
Solo hay que saber que todo ....... ........ ......... ......... Orishas
tiene su precio atrevido
Y si no se sabe... atreviéndose a aprender.
Veloz aleteo de alas transparentes, diminutos
fragmentos de cristal que calienta el sol
de primavera... zumbido suave.
Vuelo bajo cual libélula. Sobrevuela mi vida,
la observo como narrador omnisciente, pero no
quiero participar... solo mirar...mi libelula rosa...
Duna del Desierto
No para de observar hasta,
que ve que afrontando
el vuelo contrario tambien
se avanza.
Rosa Hazul
Solo hay que saber que todo ....... ........ ......... ......... Orishas
tiene su precio atrevido
Las esquinitas de mis huesos se moldean según el recorrido de tus caricias. Aunque no lo parezca y mis labios no lo digan, te quiero devorar, pero ahora no estás. Abrázame para sentir que estás aquí, para que piense alguna vez en ti. Y tiras de mis párpados con el roce de tus pestañas para que cierre los ojos, para que me deje llevar... tirar, tirar, tirar...
Hoy siento que perdí la costumbre de escribir a mano...
...de vosotros, personas que tienen algo especial, de las que quiero aprender sin llegar a imitar, sino conservando lo que es ser uno mismo. Y debatir sobre el verdadero amor, sobre lo que te evoca una canción para que tanto te guste, sobre el mundo y su, a veces, mal funcionamiento.
La muerte no nos roba los seres amados, al contrario, nos los guarda y nos los inmortaliza en el recuerdo. La vida es la que nos los roba muchas veces, y definitivamente...
Voy a pedir un paréntesis para que me colorees con tus manos de nuevo, porque con tanto estrés, tanta vida como esta, me volví de blanco y negro...
Dices que nos podíamos comprar una libreta y comunicarnos a través de ella, pero olvidas que ya tenemos una, en la que tú nunca escribes. Todo por una tontería.
Hoy, gracias a un post del blog de
Te miro. Me acerco. Te acaricio. Te susurro. Te respiro. Te muerdo. Te beso. Te abrazo.
Mírame a los ojos... un paso más...
El sorteo de Navidad lo vamos a ver todos juntitos en la facultad y por transparencias como sigamos dando clase toda la semana que viene. Aún así, todo parece solucionarse, aunque al contrato de dos le han surgido una serie de condiciones, de obligado cumplimiento por mi parte, para no acabar en ruptura. Todo queda en mi mano. Necesito mostrar una evolución positiva, un cambio visible a sus ojos, aunque digamos aquello de "cada uno es como es y hay que quererlo como tal, no intentar cambiarlo". La cuestión es que ha habido una degradación en el comportamiento por ambas partes y ahora debemos desandar el camino que nos llevó al distanciamiento. Es difícil recuperar un sentimiento que se ha perdido, se empiezan a deshacer las cosas en común y creer en el alma gemela queda sólo en una ilusión insostenible (pero sigo creyendo en ella, sigo creyendo en ti). No quiero que esto se convierta en otro Javier lleno de excusas, en otro año de vida depresiva e inerte, en un corazón roto por Navidad. Quiero que sea muchos besos, caricias por la mañana, que me abraces por la espalda en mitad de la noche, un baño para dos, una amistad... quiero que seas mi vida y voy a luchar por ella, a pesar de que aún me queden algunas goteras...
Decoradas las calles del centro con grandes adornos, puestas las luces de El Corte Inglés, el anuncio de Freixenet rompiendo botellas de cava, los dulces colocados en la entrada, las películas antiguas puestas de moda... Durante el puente de la Constitución ya hay que poner el arbolito y el belén. Hay que comprar regalos y llamar a los amigos perdidos. Hay que enviar tarjetas y formular buenos deseos.
¿Os pongo el azúcar? Dos sobres.
Cumpleaños, cenas, risas, adornos, villancicos, Navidad, regalos, buenos propósitos, Papá Noel, Reyes Magos, nieve, turrones y chocolates, panderetas, reuniones familiares, vacaciones, Freixenet...
...que alguien me susurre al oído una canción como
La que me está cayendo encima y yo sin paraguas: trabajos de todas las materias, apuntes, fotocopias, prácticas, exámenes de febrero, foros y debates, reuniones con el grupo... Toda la biblioteca la llevo a cuestas (menos mal que puedes pedir en préstamo hasta siete libros...) y una fotocopiadora está llena, la otra averiada y en el servicio de reprografía no te hacen fotocopias de periódicos (de todos modos para qué, si los periódicos de la hemeroteca no los puedes sacar de la biblioteca...). Mi estrés aumenta y ya se comunicaron las fechas de los exámenes de febrero, que bien expresados en una fórmula un poco extraña (para hacernos la vida más fácil, como no):
No abras los labios si no crees que lo que vas a decir es más hermoso que el silencio